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miércoles, 25 de julio de 2012

Donación transparente en vez de limosna

¡Quien me iba a decir la mí que el electricista del Códice Calixtino sería el que precipitó un invento tan importante como el del año 813, hace hoy 1199 años exactamente.
Yo ya tenía mucho camino andado, y también muy devanado en mi mente el asunto de la limosna. Para que me entendáis os cuento una historia real: Un día en una asamblea de esas que inventaron los chavales del 15M, y otros, que se hacen en las plazas públicas, apareció un hombre con bigote y sombrero que remarcaba su etnia gitana, no habló, tan sólo sacó el sombrero, lo volvió y con una gesto cariñoso, se paraba delante de los que allí estaban; alguno le echó una moneda, cuando se puso en frente (él no sabía que llevo mas de tres años buscando empleo y subsistiendo con 426 euros de subsidio) conté y llevaba 12 monedas de un euro, además de otras pequeñas; supuse que podría acabar la colecta con más de 20 euros. En la garganta se me puso un nudo. Si yo fuera capaz de gastar del mismo modo 10 minutos cada día, tendría el mes 1.026 euros para mis gastos ¡me daría hasta para una mariscada, y con vino de reserva. Me quedó zumbando la cabeza y ahora con la ayuda del electricista vi la luz. ¡Ya lo tengo. Ya sé como acabar con la caridad (no quiero decir que no haya mucha gente que precise ayuda) hablo de la limosna, de esa moneda que cae en la boeta y queda negra, tan negra que ni los obispos saben cuántos son los millones que recogen de los que quieren ir el cielo. ¡Desde Ferrol y por el Camino de Santiago correrá por todo el mundo la buena nueva: Donación Transparente; esto no es caridad ni limosna, es una donación totalmente transparente, es decir, se puede hacer en todo momento un seguimiento de la cantidad aportada; nunca el que recibe la donación puede ocultar nada, ni separar parte para otro uso diferente. Pienso desenrollar esta idea, si me dejan, dentro del Foro Social de Ferrolterra.

jueves, 21 de junio de 2012

La Vida


Repasé toda mi vida de un golpe. Un vistazo ligero, pero ordenado, de cabo a rabo, tal como si fuera a los naipes en la mano del mago. 40 cartas. Pero si cada carta fuera uno de mis días, haría falta una baraja de 22.323 naipes. ¡Muchos naipes.

Tengo claro que no me voy a ahorcar; esa muerte no. Pero quiero poner fin mi vida como derecho fundamental, precisamente de la vida. La muerte no es más que un suceso de tu propia vida, creo que sólo tiene la particularidad de que es el último. Por ello tan sólo uno tiene el derecho a decidir cuándo toca morir. A pesar de que la sociedad aún está retrasada en esto; se debería poder ir a la farmacia y pedir una pastilla, luego, cuando tu quisieras la tomabas y tan dulcemente adormilabas, y remató tu historia.

El ABC de hoy pone que Rajoy ya ventiló a los gallegos, les endosó una carga económica, para pagar, insoportable. Además no tengo trabajo, no puedo pagar las deudas el primero de mes, y los bancos, ¡ ojito, están ahí para ingresar los intereses, más los intereses de mora, más las comisiones de reclamación de la deuda; están ahí. Los mercados que como motor de la economía ya nos mostraron que nos ahogan, nos quitan los derechos y el bienestar conseguidos con tantas luchas, tantos dolores, tantas muertes... pero quieren más muertes, y quieren esclavizarnos sin cadenas, pero sin opción alguna a la menor libertad; eso sí, podemos escoger entre coca cola o pesi cola.

Pensé en dejarle una carta al juez, ¿a cuál, ¿al presidente del Supremo. ¿Cómo le explico que quiero morir porque los que mandan en la sociedad nos asfixian, nos quitan la posibilidad de trabajar, de tener una vivienda, de tener comida para no pasar hambre, de tener una Enseñanza pública, una Sanidad universal para todos, nos quitan la posibilidad de pasar los últimos años de nuestra vida adecuadamente, con dignidad. Esto para nosotros los parias, pero no para los banqueros, tampoco los ex-cargos públicos, ni a los corruptos, ni a los que gastan 6000 euros de nuestros impuestos en pasar divertidos un fin de semana (de 3 ó 4 días) una y otra vez. Para rescatar a esos y encubrir a aquellos nos endeuda Rajoy a Nosotros.

Por todo esto puse punto y final, y como no me quiero ahorcar, ni hay la pastilla, subí a un edificio de muchos pisos. Ahí entré en una habitación y abrí la ventana, piso 20: suficiente. Cogí carrera y solté...

Cuando poco después salí por el portal y miré para la ventana del piso 20, vi el muñeco, con el que hice la prueba de matarme, colgado por la garganta. Ocurrió que al tirarlo por la ventana se enredó en las cuerdas de la persiana y allí quedó ahorcado como un payaso. Hice bien en hacer una prueba de mi suicidio, pues se llego a ser yo moriría ahorcado, cuando mi voluntad (por no tener la pastilla) era morir machacado contra el asfalto.

jueves, 14 de julio de 2011

El zorro

Recorría yo hoy los caminos mimados y conocidos por donde de manera irregular paseo monte arriba, y después de la cima de Coto do Rei dando vueltas como rondas entre montes cerrados a veces de árboles frondosos y profundos y otras de espacios abiertos de las aldeas o tierras de labor, o sencillamente llenos de esa maleza de nuestras vidas de helechos y tojos mezclados con retamas y cientos de hierbas y otras otras especies de flora. Vislumbré de lejos, entre la espesura de la maleza, un brillo, quizá azulado, o muy gris y metálico, y me empeñé en que un zorro se movía a su alrededor.
Fruto de mi curiosidad me acerqué por entre la explanada asilvestrada hasta el lugar en el que se circundaba el reflejo, sin encontrar otra cosa que una lata que a buen seguro un latoso ciudadano hubo lanzado el vacío desde el camino para quedarse allí quieta, a la espera de que un ser cualquiera retocara su postura o pudrirse para siempre jamás. ¿Estaría a ciencia cierta el zorro antes, como yo había sospechado. A lo mejor sí, yo había visto como un surco en la vegetación moviéndose en el sentido contrario a aquel en que yo caminaba. Ni un atisbo de duda me quedó cuando vi la lata: Red Bull. El zorro era muy listo y a fe que sabía leer; marcharía muy satisfecho contando que al fin mañana tendría alas.


jueves, 9 de junio de 2011

Perdón

El que perdona, es que tiene algo apuntado para cobrar; el que pide perdón quiere hacer desaparecer, a cambio de un pago, la huella de algo que hizo sabiendo que hacía mal, o cuando menos que reconoce que hizo mal.
Yo pienso que el perdón es una argucia. Tan solo puede existir, como existe en nuestra sociedad, fruto de muchos siglos de repetir una falacia, en la búsqueda del alineamiento de la gente en función del más allá, para que renuncien a lo próximo. La realidad pretérita tan sólo cabe conocerla, y a partir de ella hacer autocrítica. Nadie puede borrar el pasado, antes bien, hay que ser honrado con él. Si alguien en su autocrítica encuentra un daño hecho a otra persona debe manifestarle de una manera inequívoca el reconocimiento de su falta, reponer en la medida del posible el daño hecho y comprometerse en función de la autocrítica y del aprendizaje de la lección del suceso, para que nunca más vuelva a suceder.
El perdonar, es decir, quedar con la sensación de que no pasó nada después de confesarlo, es un hurto y un abuso contra el damnificado. Si hay intermediarios, o sea, alguien que perdona en el nombre de otro, es una artimaña artificiosa. Si por obtener el perdón pensamos que la persona es la misma de antes, estamos alineados a unas creencias que no tienen en cuenta la razón.
Este preámbulo no tiene otro objeto que hacer entender porque a la hora de elegir su voto muchas personas no tienen en cuenta la corrupción de los que van en las listas. También da explicación a por que aplauden a sus delincuentes (que suponen perdonados), mientras condenan a los contrarios que cometen el mismo delito.

viernes, 6 de mayo de 2011

Grupo irregular

Inventemos el futuro. A los chicos y chicas y sobre todo a los que son vírgenes en votaciones les pido que voten, aunque para elegir hagan un gran esfuerzo; no votar, o un voto en blanco sólo ayuda a los culpables. Inventemos: Tengo un proyecto para hacer un grupo que se pueda presentar a las elecciones y conseguir los suficientes votos como para doblegar a los poderosos ricos que mandan y a los políticos actuales que les obedecen, de este modo podremos traer a nuestra sociedad a democracia verdadera, es decir que mande el pueblo con sus votos. Lo presentaré en mi página, el día 23. De momento le voy a llamar Grupo irregular (Gi). Una vez que exponga mi invento a través de asambleas que surjan en cualquier lugar y a través de la Red, iremos puliendo el proyecto hasta llegar al final, sabiendo que no tengo ningún inconveniente en que sea totalmente diferente a lo que yo proponía en el principio, el fin es que esté apoyado por todos, salvo claro, esa minoría culpable.

viernes, 22 de abril de 2011

Curas pelmazos

Hoy leí en el Xornal de Galicia una opinión que no me resistí a comentar http://www.xornal.com/opinions/2011/04/21/Opinion/ateos-pelmazos/2011042116490700947.html
Da la impresión que has vivido poco mundo, o bien, que si lo has visto y vivido algo te impide conocer lo que pasa. En este país desde que uno nace tiene que soportar, no un cura pelmazo, sino una dictadura agobiante de catolicismo rancio, pegadizo e inexcusable, tal que con sus redes ancladas en el pasado cuando el palio cobijaba una dictadura, no da la más mínima oportunidad de formar a las personas dentro de la libertad y en pos de tener personalidad propia y criterio; tan ciega hacen a la mayor parte de la gente que ni siquiera, como en tu caso, pueden detectar curas pelmazos. Y eso no solo al nacer, sino que hasta el último día de tu vida te persiguen para que en tu sepelio vaya uno de esos curas; tanto es así que me consta el empeño real que tienen porque Fidel lleve agua bendita a la tumba. No quiero que te cures ni que abras los ojos, sé que no lo puedes conseguir. Un saludo,

domingo, 3 de abril de 2011

2012 Sin Zapatero

Pienso que hay que dejar pasar algunos años para analizar a Zapatero y poder tener realmente su valoración como presidente de Gobierno del estado español. Es cierto que cambió de la sociedad plural a la singular; también es cierto que se doblegó a las exigencias de Europa, de los banqueros, de los empresarios, incluso contradiciendo muchas cosas de su discurso inicial y del ideario de su partido. Ahora bien, si de verdad queréis, chavales, un mundo sin mercado ni capitalismo, sin empresas en el que "el lucro del empresario" es legalmente su objetivo, hay que ponerse a trabajar ya, y dejarse de cuentos. Hay que renunciar al fraude para llenar la panza y olvidar el consumo masivo de cosas que no tienen la menor importancia en la vida del ser humano. Luchar, ahorrar recursos de la naturaleza, aprovechar y reparar todo lo construido y fabricado hasta agotarlo, renunciar a lo que se llama moda, en definitiva: seguir una economía de producción programada y de decrecimiento. Para los que no estén dispuestos a renunciar a eso, desde luego Zapatero fue el mejor presidente posible.